El libro blanco. Capítulo I

PRÓLOGO-2014

El Libro Blanco es hasta la fecha mi única obra de un tamaño más o menos extenso, esta pequeña novela (si es que puede llamarse así) fue realizada hace ya varios años, en una época de mi vida en la cual necesitaba expresarme de algún modo que fuera más allá de la pintura, el arte en el cual siempre he volcado todas sentimientos y sueños.

Yo en ningún momento he sido escritor, ni pretendo serlo, aunque haya escrito una “novela”. La literatura para mí es únicamente un campo más en el que expresarme, como artista que soy o al menos pretendo ser.

El arte es algo más que expresión humana y estética. Una parte importante de la labor de cualquier arte es servir a su creador como escapatoria y es en muchos casos una vocación en la cual expulsar todos sus experiencias, positivas y también negativas. Se podría decir que el arte es la mejor terapia psicológica que existe, al menos así lo es para mí.

El Libro Blanco es un gran ejemplo de ese uso terapéutico del arte, en un momento de mi vida lleno de complicaciones, de amores y desamores, El Libro Blanco me sirvió como una especie de diario novelado. Ciertamente es una obra con un carácter autobiográfico, aunque no hay que tomarse nada de lo expresado en el libro de modo radical y al pie de la letra. El Libro Blanco es ante todo una novela y como tal está repleta de recursos narrativos y estilísticos.

Mi objetivo con El Libro Blanco, que tal vez se pueda considerar pretencioso, era escribir el libro que no había leído, si no existía ese libro que me cambiara la vida yo tendría que escribirlo. En éste sentido el Libro Blanco es un diálogo continuo entre el escritor, o sea yo mismo, y el propio libro. Esa es una de las razones de que todo haya sido revisado una y mil veces y muchos pasajes hayan cambiado radicalmente con el paso de las lecturas y revisiones que he ido realizando. Si de este diálogo he sacado una cosa en clara es que no hay que valorar en exceso el amor, sobre todo el de carácter platónico, existe una línea muy fina entre el amor y la locura.

El Libro Blanco no es una autobiografía, es una novela. Sé que esto ya lo he dicho, pero es algo que creo que debo remarcar para que la lectura del libro no lleve a confusiones, todo está novelado, exagerado, pasajes con un tanto por ciento de realidad se entremezclan con pasajes completamente de ficción. Creo, no obstante, que se pueden sacar conclusiones vitales interesantes para el propio lector y que puede resultar una lectura interesante en la que he volcado muchas emociones, hay mucho amor en este libro, el amor del artista hacia su obra y el receptor.

¿Por qué este libro se llama El Libro Blanco? A diferencia de lo que pasa en la mayoría de ocasiones, en las que mis obras encuentran título rápidamente, prácticamente cuando están dando sus primeros pasos. En este caso la obra tenía un carácter tan extraño e improvisado, en la que cada párrafo iba surgiendo casi sobre la marcha, que nunca tuvo un título. Fue ya cuando estaba casi terminado en el momento en el que decidí que debía tener un nombre. Al ser una obra tan especial pensé que no debía tener un título demasiado explicativo, porque cualquier nombre de este tipo sería incompleto, parcial. Por eso opté por un título lo más neutro posible, originalmente pensé en no ponerle título, para que cada lector fuera libre al interpretar el libro, pero finalmente decidí ponerle uno lo más neutro posible y no se me ocurrió uno mejor que “El Libro Blanco”, así permanecía mi intención de no marcar la historia por el título, sino que fuera el propio escritor el que la fuera descubriendo párrafo a párrafo, a la vez que el libro tenía un título que lo identificaba.

Finalmente quiero recordar al lector que la versión que está leyendo de éste libro fue revisada recientemente en Agosto de 2013, ya que es un libro que en ningún momento estaba previsto que fuera publicado y es por lo tanto un libro muy íntimo. No quiere decir que esta versión sea una versión capada o censurada, sino que se trata simplemente de una versión adaptada al público masivo y no a una lectura a modo onanista del propio autor.

Sin más que decir, espero y deseo que la lectura de éste libro sea de vuestro agrado.

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